Activision Collection 2 es la segunda parada de Activision en el ecosistema Evercade, un cartucho que reúne 15 clásicos de los años 80 en una nueva edición física para la máquina de Blaze Entertainment. El foco está puesto, de nuevo, en el catálogo de Atari 2600, la consola donde Activision dejó claro que el videojuego doméstico no tenía por qué limitarse a lo que publicaba el fabricante del hardware.
Este cartucho tiene previsto el lanzamiento durante el mes de abril de 2026.
Qué incluye Activision Collection 2 y cuál es su valor histórico en Evercade
El contenido de Activision Collection 2 mezcla éxitos muy reconocibles como H.E.R.O., Pitfall II: Lost Caverns o Seaquest con juegos que rara vez encabezan recopilatorios modernos, como Plaque Attack, Cosmic Commuter o Checkers. Ese equilibrio le sienta bien al cartucho. No intenta repetir la vía fácil; prefiere ampliar el retrato de una editora que, en los primeros años del videojuego doméstico, redefinió la figura del desarrollador estrella y empujó a Atari 2600 bastante más lejos de lo que parecía razonable.
También hay valor histórico en la selección. Aquí conviven el diseño arcade directo de principios de los 80, las primeras aproximaciones serias al juego de conducción o al combate uno contra uno, y cartuchos técnicamente ambiciosos para su época. Como edición física de Evercade, funciona especialmente bien porque no se limita a ofrecer nostalgia: documenta un momento concreto del medio.

Todos los juegos de Activision Collection 2 para Evercade, uno a uno
Boxing (1980, Atari 2600, Activision)
Boxing es una de esas piezas que ayudan a entender cómo se traducían géneros enteros al lenguaje mínimo de Atari 2600. La propuesta es directa: combate uno contra uno, lectura de distancia, golpes altos y bajos, y partidas rápidas. No tiene la sofisticación posterior del género de lucha, pero sí deja ver muy pronto el placer de medir espacios y castigar errores en un cara a cara.

En su lanzamiento fue un ejemplo claro de cómo Activision podía coger una idea reconocible y convertirla en un videojuego doméstico legible, rápido y competitivo. En Evercade, además, gana enteros por su utilidad en sesiones cortas y por su encaje natural en Evercade VS. Es uno de los primeros juegos de Activision que ya apuntaban a esa obsesión de la compañía por convertir experiencias de recreativa o deporte en algo instantáneo y fácil de entender.
Checkers (1980, Atari 2600, Activision)
Checkers ocupa un lugar poco vistoso, pero importante, dentro del catálogo. No es un juego de reflejos ni una demostración arcade; es una adaptación de damas para consola, con varios niveles de dificultad y opción para dos jugadores. En un sistema recordado sobre todo por la acción, esta clase de lanzamientos enseñan otra parte del mercado doméstico: el salón también pedía juegos tranquilos, de turnos, casi de sobremesa.

Su valor hoy está en esa rareza. No abundan las reediciones modernas de juegos de tablero de la primera hornada de consolas, y tenerlo en Activision Collection 2 sirve para completar la foto de la época. Fue una manera temprana de convertir la consola en un rival doméstico para juegos tradicionales, algo que luego sería habitual en cualquier hardware.
Cosmic Commuter (1985, Atari 2600, Activision)
Cosmic Commuter parece una broma privada convertida en videojuego: un simulador arcade de autobús espacial, con pasajeros, aterrizajes delicados, combustible y enemigos. Esa mezcla de rescate, precisión y shoot’em up ligero lo hace muy singular dentro del catálogo de Activision. No es un gran nombre comercial, pero sí uno de esos juegos que resumen bien la imaginación extraña de los últimos años de Atari 2600.

En su momento destacó por apartarse del tiro puro y por construir una rutina de riesgo y recompensa bastante poco habitual en consola. En Evercade entra como una de las inclusiones más interesantes del cartucho porque no suele estar en primera línea cuando se repasa la historia de Activision. Su premisa de llevar a los trabajadores a su destino en el año 2075 sigue sonando ridícula en el mejor sentido posible.
Dragster (1980, Atari 2600, Activision)
Dragster es una máquina de precisión. Todo gira alrededor de la salida, el cambio de marchas y la ejecución perfecta en una carrera de un cuarto de milla. Visto hoy puede parecer casi abstracto, pero ahí está su mérito: extrae tensión y competitividad de un puñado de decisiones medidas al milisegundo. Es uno de los juegos que mejor representa el gusto de los primeros años por sistemas sencillos y extremadamente afinados.

En su lanzamiento fue un pequeño hito de accesibilidad. Cualquiera podía entender qué hacer en segundos; dominarlo ya era otro asunto. Dentro de Activision Collection 2, sigue siendo una pieza esencial por historia y por diseño. Dragster quedó ligado durante años a una de las polémicas más famosas de los récords mundiales en videojuegos, con una marca imposible que acabó siendo desmontada décadas después.
H.E.R.O. (1984, Atari 2600, Activision)
H.E.R.O., siglas de Helicopter Emergency Rescue Operation, es probablemente el gran reclamo del cartucho. El juego mezcla exploración, acción y rescate en una secuencia de cavernas donde el protagonista avanza con mochila-helicóptero, carga explosivos, esquiva fauna hostil y salva a mineros atrapados. En términos de diseño, tiene algo muy limpio: cada pantalla presenta un problema concreto y casi siempre te deja claro cómo puedes resolverlo, aunque hacerlo bien sea otra historia.

Fue uno de los grandes títulos tardíos de Atari 2600 y uno de los juegos que mejor demuestran hasta dónde llegó Activision en esa máquina. Su ritmo, su variedad de situaciones y su control siguen funcionando sorprendentemente bien. Para mucha gente, H.E.R.O. es uno de esos juegos que justifican por sí solos una recopilación retro.
Moonsweeper (1983, Atari 2600, Activision)
Moonsweeper es otro de los títulos menos citados y, por eso mismo, uno de los más valiosos de esta selección. Combina navegación espacial, rescate y disparos en una estructura que cambia de tono según la fase. Esa ambición estructural le da una personalidad distinta: no se conforma con repetir una sola pantalla, sino que intenta construir una pequeña misión espacial con varios pasos.

En su salida original destacó por esa voluntad de meter varias capas de juego dentro de las limitaciones del hardware. En Evercade entra como una recuperación pertinente, sobre todo para quien ya conoce los imprescindibles y quiere profundizar un poco más. El subtítulo espacial y su ambientación en lunas hostiles de Júpiter tienen ese sabor pulp que Activision manejaba muy bien en su línea de ciencia ficción.
Oink! (1983, Atari 2600, Activision)
Oink! adapta el cuento de los tres cerditos en clave arcade, con un lobo empeñado en derribar casas y un sistema de defensa basado en reparar o reconstruir partes de la estructura a toda velocidad. Es un juego asimétrico y muy físico, casi nervioso, que convierte un material infantil en un duelo de presión constante. Tiene ese tipo de diseño que parece menor hasta que empiezas una partida y ves lo rápido que aprieta.

En su momento fue un ejemplo claro de cómo Activision sabía trabajar con temas reconocibles sin perder el enfoque arcade. Dentro de Activision Collection 2, es una inclusión rara y bienvenida, menos por prestigio histórico que por personalidad. El villano se llama Bigelow B. Wolf, un detalle muy de la época, entre el dibujo animado y el humor de manual.
Pitfall II: Lost Caverns (1984, Atari 2600, Activision)
Pitfall II: Lost Caverns es una secuela importantísima. En lugar de limitarse a repetir la fórmula del original, expande el mundo, introduce una exploración más abierta y reduce el castigo extremo para empujar al jugador a seguir investigando. Pitfall Harry baja a las cavernas perdidas del Perú, rescata compañeros y busca tesoros en una aventura mucho más ambiciosa que la primera entrega.

Su valor histórico es enorme. No solo por ser uno de los nombres grandes de Activision, sino por cómo exprimió la tecnología de Atari 2600 con un cartucho especial que permitía música y efectos avanzados. En una recopilación para Evercade, sigue siendo uno de los puntos más altos. El cartucho original incorporaba el famoso DPC chip, una solución de hardware que convirtió a Pitfall II en uno de los lanzamientos más sofisticados de toda la consola.
Plaque Attack (1983, Atari 2600, Activision)
Plaque Attack es una de esas ideas que solo podían salir de principios de los 80: un shooter sobre higiene dental. El jugador defiende una dentadura del ataque de comida basura que cae desde varios carriles, limpiando el tablero antes de que el desastre sea irreversible. El tema es absurdo, sí, pero el diseño es sólido, rápido y muy dado a la persecución de puntuaciones.

En su lanzamiento destacó precisamente por eso: por coger una temática improbable y convertirla en una experiencia arcade eficaz. Hoy tiene un valor especial por lo raro de su planteamiento y por lo poco habitual que es verlo reeditado. Pocos juegos del periodo pueden presumir de haber convertido una boca llena de dientes en uno de los escenarios más reconocibles de la consola.
River Raid II (1988, Atari 2600, Activision)
River Raid II carga con una herencia complicada: continuar uno de los grandes nombres de Activision y hacerlo varios años después del original. La base sigue siendo el vuelo sobre un corredor estrecho con puentes, objetivos y combustible, pero la secuela introduce un arranque desde portaaviones y un tono algo más militarizado y espectacular. No es un juego tan icónico como River Raid, pero sí una continuación interesante.

Su presencia en Activision Collection 2 tiene mucho sentido porque representa la fase tardía del catálogo de Atari 2600, cuando la máquina ya parecía haber dicho todo lo que tenía que decir. Precisamente por haber llegado tan tarde, River Raid II es uno de esos nombres que muchos aficionados conocen más por referencias históricas que por haberlo jugado en su momento.
Robot Tank (1983, Atari 2600, Activision)
Robot Tank es una demostración técnica en toda regla. Plantea combates de tanques en primera persona con variaciones de luz, meteorología y visibilidad, algo muy poco común en Atari 2600. Su pseudo-3D no engaña a nadie, pero sigue impresionando por cómo organiza el espacio, cómo transmite distancia y cómo convierte los cambios de clima en parte del reto.

En su estreno fue una muestra de músculo de Activision, uno de esos cartuchos que servían para enseñar que la consola todavía tenía margen. En Evercade mantiene buena parte de ese efecto, porque sigue siendo fácil de apreciar como rareza técnica. Se cita a menudo como uno de los antecedentes más llamativos de la perspectiva de disparo en primera persona dentro de una consola doméstica de cartuchos.
Seaquest (1983, Atari 2600, Activision)
Seaquest es un clásico de manual. Debajo de su superficie de shooter submarino hay una estructura muy afinada: rescatar buceadores, vigilar el oxígeno, combatir enemigos y decidir cuándo subir a la superficie sin perder el control de la situación. Esa gestión simultánea de tareas lo hace más tenso y más elegante de lo que parece a simple vista.

En su lanzamiento fue uno de los títulos que confirmaron a Activision como una editora capaz de competir en calidad y no solo en marketing. Su ritmo sigue intacto y en Activision Collection 2 funciona como uno de los nombres imprescindibles. Gran parte de su fuerza viene de una sola idea de diseño, la barra de oxígeno, que convierte cada descenso en un problema estratégico.
Skiing (1980, Atari 2600, Activision)
Skiing es otro ejemplo del talento de Activision para construir juegos deportivos claros y secos, sin grasa. Ofrece slalom, descenso y variantes de contrarreloj con una lectura inmediata del terreno y de las puertas. No intenta simular el esquí; intenta convertirlo en una prueba de ritmo y trazada, y le sale bien.

Fue importante porque demostraba que un deporte podía traducirse a la consola doméstica sin perder sentido competitivo. En la colección aporta variedad y una ventana muy precisa al diseño de 1980. Es uno de esos juegos cuya simplicidad visual ayuda, no estorba; todo está puesto para que el jugador lea el recorrido en un vistazo.
Spider Fighter (1984, Atari 2600, Activision)
Spider Fighter coloca al jugador al pie de un huerto que está siendo invadido por insectos. Hay que disparar, proteger la fruta y sobrevivir a una escalada de amenazas que incluye enemigos cada vez más agresivos. Parece un concepto menor, pero su ritmo es bastante feroz y su tensión aumenta con rapidez.

En la época fue una muestra de cómo Activision seguía refinando el lenguaje del score attack incluso en la fase madura de Atari 2600. En Evercade entra como una recuperación sólida de uno de esos títulos menos célebres pero muy jugables. El juego no se corta a la hora de nombrar a sus amenazas con un tono casi de serie B, entre arañas verdes, stingers y nidos maestros.
Stampede (1981, Atari 2600, Activision)
Stampede lleva al jugador al Oeste y lo convierte en un vaquero que cabalga tras el ganado, usando el lazo para mantener el rebaño bajo control. La estructura, basada en carriles, obstáculos y reacción continua, tiene algo de antecedente remoto del endless runner. Es rápido, exigente y más táctico de lo que su premisa deja ver.

En su lanzamiento fue uno de los juegos que ayudaron a consolidar el prestigio de Activision en consola. Sigue siendo muy eficaz porque entiende bien la relación entre velocidad, lectura y castigo. Su punto de vista, con el ganado avanzando de espaldas al jugador, le da una identidad visual muy concreta dentro del catálogo de la época.
Rarezas, curiosidades y valor coleccionista de Activision Collection 2
Como cartucho, Activision Collection 2 tiene algo importante a su favor: no se limita a encadenar “greatest hits”. Los nombres grandes están ahí, pero el valor real aparece en la mezcla. H.E.R.O. y Pitfall II: Lost Caverns elevan el conjunto, mientras que Plaque Attack, Cosmic Commuter, Robot Tank o Oink! lo convierten en una recopilación con identidad propia.
Para el coleccionista de edición física, eso importa. Hay recopilatorios retro que sirven para tener los clásicos en una sola caja, y poco más. Este, en cambio, funciona como un corte transversal del catálogo de Activision en Atari 2600, incluyendo juegos que no suelen recibir demasiada atención en reediciones modernas. También suma puntos el hecho de reunir en el mismo cartucho una secuela tardía como River Raid II, una proeza técnica como Pitfall II y un puñado de rarezas temáticas que hoy serían difíciles de justificar en una selección más conservadora.
Compatibilidad de Activision Collection 2 con Evercade VS, EXP y Evercade original
Activision Collection 2 es compatible con Evercade original, Evercade EXP y Evercade VS, dentro de la compatibilidad habitual del formato cartucho de la marca. En portátil, el cartucho encaja especialmente bien por el tipo de juego que reúne: partidas cortas, puntuaciones altas, reinicios rápidos y clásicos que se entienden en segundos.
Donde más partido puede sacar a algunos de sus títulos es en Evercade VS, sobre todo en juegos con opción para 1-2 jugadores como Boxing, Checkers, Dragster, Moonsweeper, Oink!, Plaque Attack, River Raid II o Seaquest. En estos casos, jugar en televisor y con mando separado se acerca más al espíritu doméstico de la época.
Sobre el modo TATE, no es un cartucho pensado para aprovecharlo. La selección está dominada por juegos diseñados para orientación horizontal o para presentaciones de pantalla completas propias de Atari 2600.
Por qué Activision Collection 2 es un cartucho interesante para coleccionistas de Evercade
Activision Collection 2 parece, a primera vista, una continuación lógica del primer cartucho de Activision en Evercade. Lo es, pero también tiene una personalidad más definida. Es una colección menos obvia, más de fondo de catálogo, y por eso mismo quizá más atractiva para quien ya tiene unas cuantas ediciones físicas de Evercade en la estantería. H.E.R.O., Pitfall II: Lost Caverns, Seaquest y Robot Tank sostienen el prestigio; Plaque Attack, Cosmic Commuter y Oink! le dan carácter.
La guía principal de Evercade que conviene tener a mano
Si quieres poner este cartucho en contexto, merece la pena pasar por nuestro artículo principal sobre Evercade: Evercade: historia, modelos y todos los cartuchos lanzados hasta 2025.
Ahí encontrarás un repaso a la historia de Evercade, sus modelos, las diferencias entre hardware y un listado actualizado con todos los cartuchos lanzados hasta 2025. Es la guía útil para ordenar la colección, seguir próximas reservas y ubicar cada edición física dentro del catálogo completo.















