Un cartucho con aroma a recreativa: qué es Taito Arcade 3 y qué plataformas representa
Taito Arcade 3 es un cartucho oficial de Evercade centrado, como su nombre indica, en el catálogo de recreativas de Taito. Se puso a la venta el 27 de febrero de 2026, dentro de la línea arcade de Evercade y con una selección de 9 juegos que cubren un arco temporal amplio: desde finales de los 70 hasta mediados de los 90. La plataforma representada es única y coherente con el enfoque del cartucho: arcade.
En términos editoriales, esta tercera entrega funciona como un recordatorio de algo que a veces se diluye en recopilatorios más obvios: Taito no solo es Space Invaders y derivados, también es experimentación mecánica, rarezas de salón y diseños con personalidad propia.
Qué incluye Taito Arcade 3 y por qué importa
El contenido combina clásicos reconocibles y piezas menos transitadas: acción de corte rolero, puzles con física peculiar, shooters tempranos de la edad de oro y un par de títulos que sirven para entender la evolución del videojuego como espectáculo público. El valor histórico del cartucho está en su variedad: no es un grandes éxitos, sino una pequeña muestra de cómo el arcade podía ser un laboratorio de ideas, incluso cuando el mercado ya se estaba sofisticando.

Idiomas soportados
- Inglés
Juegos incluidos en Taito Arcade 3: uno a uno
Cadash (1990, Arcade, Taito)
Cadash es una rareza dentro del catálogo de Taito: un juego de acción con estructura de RPG ligero, pensado para cooperativo y para sesiones largas de moneda tras moneda. En 1990, cuando el arcade ya estaba poblado de beat’em ups y shooters de lectura inmediata, Cadash proponía un ritmo más reposado, con progreso, equipo y un mapa que invitaba a insistir.

Su valor hoy está en esa mezcla poco común de aventura y recreativa: es un recordatorio de que el salón también intentó aproximarse a la épica fantástica de los sistemas domésticos. Curiosidad: su identidad ha ido cambiando según territorio, y su tono de fantasía clásica contrasta con la dureza económica de su diseño original de máquinas.
Cameltry (1989, Arcade, Taito)
Cameltry es un puzle de habilidad basado en una idea muy física: guiar una bola por laberintos inclinando el escenario. En su momento era un juego que entraba por los ojos, porque convertía el control en algo casi táctil: no movías una pieza, movías el mundo.

Su importancia está en cómo anticipa una sensibilidad que décadas después se normalizaría con el control por giroscopio o la obsesión por la simulación de materiales. Es uno de esos arcades que, según la configuración, puede sentirse como un juego de precisión o como una trampa diseñada para robar segundos y monedas.
Crazy Balloon (1980, Arcade, Taito)
Crazy Balloon representa el arcade temprano en estado puro: reglas simples, una idea visual potente y dificultad creciente. Manejar un globo por pasillos estrechos era, en 1980, una manera elegante de construir tensión sin necesidad de un arsenal de sistemas.

Su valor es casi arqueológico: es un puente entre la era de los reflejos básicos y el diseño que empezaba a entender el espacio como amenaza. CSu premisa es tan mínima que suele sorprender lo bien que aguanta como reto de puntuación, incluso frente a títulos más vistosos de la época.
Football Champ (1990, Arcade, Taito)
Football Champ es un ejemplo de cómo el deporte, en recreativa, buscaba espectáculo y velocidad por encima de la simulación. El fútbol arcade de principios de los 90 tendía a simplificar para que la partida fuese comprensible desde lejos, con acciones claras y un tempo alto.

Es importante porque refleja una transición: el deporte como género empezaba a bifurcarse entre lo recreativo y lo doméstico, donde la profundidad iba ganando peso. Es de esos títulos cuya percepción cambia mucho según el contexto: en partida rápida parece pura inmediatez; con práctica, deja ver un diseño más metódico de lo que aparenta.
Lunar Rescue (1979, Arcade, Taito)
Lunar Rescue pertenece a 1979, una fecha que hoy suena a prehistoria del medio, y sin embargo condensa varias obsesiones tempranas: aterrizajes, rescate, control delicado y el placer de dominar una inercia. En el salón recreativo, este tipo de juego ofrecía una fantasía técnica: pilotar como si la pantalla fuese un panel de instrumentos.

Su valor histórico está en la forma en que convierte una situación concreta en un sistema de riesgo. Muchos jugadores lo recuerdan por su exigencia con la precisión; es un título que castiga el exceso de confianza de manera casi inmediata.
Puzzle Bobble (1994, Arcade, Taito)
Puzzle Bobble (conocido también por su difusión internacional como Bust-A-Move) es el gran imán comercial del cartucho: un puzle de reglas limpias y adictivas, con lectura instantánea y una curva de dificultad diseñada para enganchar tanto al jugador ocasional como al obsesivo del patrón.

En 1994 su importancia fue clara: el puzle se consolidaba como género de masas en recreativa, y Taito logró un equilibrio entre precisión, azar controlado y carisma. Su universo está emparentado con Bubble Bobble, y ese ADN se nota en la manera en que el juego convierte una mecánica abstracta en un mundo reconocible.
Qix (1981, Arcade, Taito)
Qix es un juego difícil de explicar sin jugarlo: dibujar para conquistar territorio mientras una amenaza abstracta se mueve por la pantalla. En 1981 era una excentricidad elegante, casi conceptual, que demostraba que el arcade podía permitirse ideas raras y aun así funcionar comercialmente.

Su valor es doble: como diseño singular y como influencia, porque muchas reinterpretaciones posteriores beben de esa tensión entre riesgo y recompensa al trazar líneas. Su estética minimalista, lejos de ser pobreza técnica, es parte de su identidad; lo extraño de Qix es precisamente que parece un experimento y se comporta como un clásico.
The Fairyland Story (1985, Arcade, Taito)
The Fairyland Story es acción con personalidad: un título que se apoya en un imaginario de cuento para ofrecer un juego de ritmo rápido y con presencia de pantalla muy marcada. En 1985, el encanto visual no era un adorno, era una forma de diferenciarse en un salón lleno de propuestas similares.

Su importancia está en ese cruce entre estética amable y dificultad arcade sin concesiones, una combinación típica de ciertas producciones japonesas del periodo. Es un juego que suele sorprender por lo poco complaciente que es, pese a su fachada luminosa.
Zoo Keeper (1983, Arcade, Taito)
Zoo Keeper es un título híbrido, con fases y reglas que cambian, que parece querer meter varias ideas en una sola cabina. En 1983 esa estructura episódica era una forma de alargar la vida del juego y de ofrecer variedad sin necesidad de una campaña larga.

Su valor hoy está en esa sensación de recreativa imprevisible, de juego que no se casa con un solo tipo de desafío. Su mezcla de mecánicas hace que muchos lo recuerden como un arcade inclasificable; precisamente ahí reside parte de su encanto.
Particularidades de la selección y lo que no es obvio
- Selección con rango temporal amplio: el cartucho junta 1979 y 1994 en el mismo estuche, lo que ayuda a entender cambios de lenguaje (del control inercial al puzle de masas) sin cambiar de plataforma.
- Equilibrio entre reclamos y rarezas: Puzzle Bobble es el nombre que suele justificar la compra, pero el interés coleccionista está también en piezas menos habituales en recopilatorios generales, como Cameltry o Qix.
- Arcade como identidad: no hay versiones domésticas alternativas; el cartucho sostiene un criterio claro de preservación del salón recreativo.
Compatibilidad Evercade: Original, VS y EXP, y el papel del modo TATE
Taito Arcade 3 es compatible con los sistemas Evercade que aceptan cartuchos: Evercade Handheld (Original), Evercade VS y Evercade EXP. Al tratarse de una recopilación arcade, el interés práctico está en cómo se adapta la experiencia a pantalla y controles: en Evercade VS resulta natural jugar en TV y alternar sesiones cortas, mientras que en EXP encaja por formato portátil y por acceso rápido a partidas de puntuación.
El modo TATE puede ser relevante en Evercade cuando un juego está pensado para pantalla vertical. En un cartucho con enfoque recreativo, es una función a tener en cuenta para quienes buscan la presentación más cercana a la máquina original, aunque su aprovechamiento depende de cada título y de su orientación de pantalla.
Guía recomendada: el gran mapa de Evercade en La Edición Especial
Si quieres situar este lanzamiento en el conjunto del ecosistema, en la guía principal de Evercade de La Edición Especial encontrarás un repaso a la historia de la plataforma, los modelos disponibles y el catálogo de cartuchos lanzados hasta 2025, ideal para planificar una colección con criterio.
A quién le conviene Taito Arcade 3
Taito Arcade 3 es un cartucho con una virtud clara para coleccionistas: no intenta resumir Taito con los obvios, sino enseñar sus bordes. Tiene un gran reclamo contemporáneo en Puzzle Bobble, pero su verdadera personalidad está en el contraste entre épocas y en ese sabor de arcade que no siempre se deja domesticar.
Si ya tienes Taito Arcade 1 y 2, esta tercera entrega funciona como complemento: más variedad de ideas y un par de juegos que, sin ser los más famosos, justifican el hueco en la estantería.















